viernes, 30 de mayo de 2014

FOTOSÍNTESIS: Los Felinos

El secreto siempre es la luz, 
dejarse impresionar es transformarse.

LOS FELINOS DE ROBERT HEISHCMAN
Robert Heishcman es un talentoso fotógrafo de 27 años dedicado a la fauna, reside en San Angelo, Texas.

miércoles, 21 de mayo de 2014

TODO UN DETALLE

De dónde vienen ciertas palabras y expresiones comunes, el origen de los nombres, un poco de
historia, algunas leyendas y más en formato reducido, todo un detalle...

MENTOR

En 1698, el marqués François de Fénelon (1651-1715) fue nombrado preceptor de los tres hijos del gran delfín de Francia, uno de los cuales era el duque de Borgoña. Como se trataba de un chico difícil, Fénelon escribió para él una historia titulada Aventuras de Telémaco (1699), sobre el hijo adolescente de Ulises, que había emprendido una expedición para hallar a su padre y librar así a su madre, Penélope, de los pretendientes que la asediaban. Como Telémaco era muy joven, en la narración de Fénelon, la diosa Palas Atenea toma la forma del anciano Mentor, que acompaña al heredero del reino de Ítaca, lo guía y aconseja.
El nombre griego del anciano amigo de Ulises, Mentor, proviene de la raíz indoeuropea men- ‘pensar’, ‘meditar’ y fue adoptado primero en inglés y luego en otras lenguas para referirse a una persona de cierta edad que guía y orienta a otra más joven.

MAYDAY Y PAN-PAN
 
El término “Mayday” (día de mayo, en inglés) en realidad no tiene nada que ver ni con la estación ni con el inglés. La palabra vino del francés, donde “M’aider”  se traduce como “Ayúdenme”. Originariamente, ese tipo de términos se usaba (y se usan hasta hoy) en la marina, con el tiempo se empezó a utilizar por la aviación. Para facilitar la expresión inventaron una palabra derivada que señalara la emergencia.
Así es que los pilotos ante una situación extrema se comunican con el controlador diciendo “Mayday”, al pronunciar tres veces esa misma palabra declaran la emergencia, lo que quiere decir que todos los servicios en tierra deben prestar la ayuda necesaria.
Cuando el avión tiene problemas serios pero controlables los pilotos declaran estado de urgencia repitiendo tres veces ‘PAN-PAN’. De nuevo, el origen de la palabra es el francés (y alemán), donde ‘Panne’ quiere decir fallo mecánico. Ahora dicho término se utiliza para todos los casos que requieren atención de parte de los servicios de emergencia y no sólo para casos de fallas técnicas de la nave, por ejemplo si un pasajero abordo necesita ayuda médica urgente. 

SISTEMA SOLAR 
 
¿Sabías que no existe ningún dibujo del sistema solar a escala?. Esto se debe a que las distancias son tan grandes que si Plutón tuviera 0.1 milímetro de diámetro (menos que un punto), estaría a 250 metros del Sol, el cual sería un círculo de sólo 5.9 cm. (la tierra tendría un diámetro de 0.5 milímetros a 6.3 metros del Sol).  Esto nos lleva a la reflexión de que el sistema solar está prácticamente vacío.   Pero más allá del sistema solar las distancias son abrumadoras: la estrella más cercana  Alfa Centauri está a  4.36 años luz (41 billones de kilómetros) lo que equivale a 1,730 km en el modelo con la tierra de medio milímetro. 

viernes, 16 de mayo de 2014

martes, 6 de mayo de 2014

TODO UN DETALLE

 De dónde vienen ciertas palabras y expresiones comunes, el origen de los nombres, un poco de
historia, algunas leyendas y más en formato reducido, todo un detalle...

SILUETA

Una silueta es un dibujo de la sombra de un objeto, o sea, de su contorno, sin tener en cuenta los detalles de ese objeto.
La palabra proviene del francés silhouette, y se tomó del nombre de un austero ministro de Hacienda de la Francia de Luis XV, Étienne de Silhouette (1709-1767), quien llegó al cargo por recomendación de la amante favorita del Rey, madame de Pompadour. Este ministro tenía la afición de recortar en papel retratos de siluetas. Silhouette se granjeó la animadversión tanto de la nobleza como de la pequeña burguesía, perjudicadas por sus medidas, con lo que su impopularidad muy pronto se generalizó en toda Francia, al punto de que a los seis meses se vio obligado a renunciar.
Sin embargo, la afición del ministro de recortar dibujos de contornos, que los cortesanos llamaban con desprecio portraits à la Silhouette (retratos al estilo Silhouette), ya se había hecho famosa y contaba con una popularidad mucho mayor que la del alto funcionario nombrado por la favorita.
En 1788, silhouette ya aparecía en francés para designar dibujos de contornos y en 1835, la palabra era admitida por la Academia Francesa. Pero fue Chateaubriand quien en 1841 usó por primera vez silhouette para referirse específicamente a los contornos de cuerpos humanos.
Silueta apareció en la edición de 1869 del Diccionario de la Real Academia, pero ya en 1864 la había usado el poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) en su obra “Desde mi celda”.





EL SÍMBOLO @ ARROBA


Muchos piensan que la arroba es un invento propio de la “era Internet”,  sin embargo su historia es mucho más antigua. El origen de la palabra “arroba” proviene del  árabe, del término “ar-roub“, que significa cuarto o cuarta parte, si se trataba de líquidos “una arroba de aceite” era equivalente a unos 12 litros y medio, pero si se estaba negociando con vinos, su valor era de algo más de 16 litros. En Argentina es común escuchar a las personas mayores, en el campo, hablar de “quintales de trigo por hectárea”- que equivale exactamente a 46,0093 Kg. Una “@”, por lo tanto, entonces, equivale a poco más de 11 kilogramos y medio.
En cuanto al símbolo, esa “a” encerrada por un círculo, tiene sus orígenes en una práctica común entre los encargados de copiar libros en latín, a mano, allá por la Edad Media. Estos copistas utilizaban “@”, uniendo entre sí las letras “a” y “d” para formar la preposición latina “ad”, que significa “hasta” o “hacia“.  La preposición “ad” aparecía con mucha frecuencia en esos textos, por lo que la reemplazaron por un solo símbolo. Poco a poco, la “@” fue haciéndose popular en otros ámbitos administrativos.
Posteriormente el símbolo comenzó a aparecer en operaciones comerciales, algo como “15 cajas @ 5 dólares cada una”, donde indicaba que cada caja valía cinco dólares. Cuando se inventó la máquina de escribir a fines del siglo XIX, el símbolo fue incluido en su teclado. Y, como  el teclado de los ordenadores es una evolución de los de aquellas máquinas, la arroba también se encuentra en ellos.
Muy posteriormente, cuando el  ingeniero estadounidense Ray Tomlinson, creador del e-mail en 1971, estaba buscando un símbolo que sirviese para identificar las direcciones de correo, uno de los pocos disponibles en los teclados era justamente la arroba. “Hubiese sido más fácil usar un corchete, un paréntesis o incluso una coma, pero estos símbolos ya eran utilizados para otros fines, y de los símbolos que quedaban libres, la @ era el mejor”, explicó Tomlinson. “Otro punto a favor de este símbolo es que al traducirse como at en inglés daba una sensación de localización”, agregó. La primera dirección de correo electrónico de la historia fue “tomlinson@bbn-tenexa” Esta dirección pudo interpretarse como “Tomlinson en la máquina bbn-tenexa”.

martes, 29 de abril de 2014

TODO UN DETALLE

De dónde vienen ciertas palabras y expresiones comunes, el origen de los nombres, un poco de
historia, algunas leyendas y más en formato reducido, todo un detalle...

 PANTALÓN
El término proviene de San Pantaleón de Nicodemia, un mártir cristiano que fue decapitado en Turquía en el año 305 dC. En la Edad Media los venecianos le tomaron devoción convirtiéndolo en el santo patrono de Venecia por lo que le construyeron el gran Templo de San Pantalón, pronunciación que se le dio en dialecto veneciano. Además del santo, los venecianos tomaron la costumbre turca de la vestimenta, que en ese entonces eran unos calzones largos y entallados en los que predominaba el color rojo. Esta prenda les fue tan característica, que se convirtió en su vestuario típico por el que recibieron el apode de “pantalones”.
En el siglo XVII, se popularizó un tipo de teatro llamado Commedia dell´ Arte en la que uno de los personajes principales era la caricatura de un veneciano, por supuesto vistiendo el calzón rojo y, para que no quedara duda, se llamaba Pantaleón. Esto acrecentó la fama de la prenda y del nombre en muchas regiones de Europa. Cuando se puso de moda en Francia, por influjo del personaje teatral, se le llamó pantalón. Del francés, la palabra pasó al castellano ya casi a fines del siglo XVIII como el de una prenda exclusivamente masculina y por eso fue que se convirtió en símbolo de hombría.
Una curiosidad de esta palabra, es que por tener la prenda dos piernas, irregularmente se pluralizó. Por eso igual decimos: “se me rompió el pantalón” o “se me rompieron los pantalones”, aunque se trate de una sola prenda.
Pantaleón de Nicodemia, aquel mártir turco nunca imaginó que su nombre se perpetuaría en una prenda de vestir que alcanzaría mayor celebridad que su santidad.

MÉXICO

México significa "en el ombligo de la Luna". Del Náhuat "Metztli" (luna) y "xictli" (ombligo).  Los Aztecas lo pronunciaban "Meshico". Los españoles lo escribían "México"  ya que no existía la pronunciación de la "j". 

ESTATUAS ECUESTRES
 
Se cuenta que si el caballo de una escultura ecuestre tiene 2 patas levantadas significa que el jinete murió en batalla, si tiene una pata levantada murió a consecuencia de heridas en combate y si las 4 patas están en tierra es porque murió por otra causa. Aunque en algunos casos se cumple esta regla, en la mayoría es falsa.  Algunos ejemplos: Estatua de Simón Bolívar en Washington (tiene una pata levantada; murió de tuberculosis), estatua de Pedro El Grande en San Petersburgo (2 patas en el aire; murió por enfermedad), estatua de Juana de Arco en Orleans, George Washington en Washington, Felipe IV en Madrid, etc.
De hecho varias se hicieron durante la vida del personaje.  También hay  casos en que el mismo héroe tiene varias estatuas en caballos con distinto número de patas levantadas.

Cuando cambió la grafía de la "x" a la "j" se le empezó a llamar "Méjico" pero se siguió escribiendo "México" lo cual es válido pues la Real Academia de la Lengua permite excepciones para nombres propios.

viernes, 25 de abril de 2014

EL NAHUEL HUAPI




La Leyenda es el eslabón que une la prehistoria con la Historia misma. Y en verdad, la historia del hombre en su período nebuloso no es más que una sucesión de leyendas. Cada vez que el ser humano se encontró ante enigmas indescifrables o simplemente ante hechos inexplicables, buscó en la fantasía el origen y desenlace del enigma, de acuerdo a su sensibilidad, psicología y mentalidad. La leyenda es la reacción del hombre ante lo inexplicable
(Lázaro Flury - Prof. de Folklore - Investigación Folklórica)



 EL NAHUEL HUAPI (leyenda araucana)
Cuando las naciones del Sur vivían florecientes, reinando a ambos lados de la Cordillera, una ciudad portentosa proyectaba su luz y su fama a todos los ámbitos del Mapú.
Su esplendor era tal, que hasta allende los mares, gentes de otras razas y colores, habían oído hablar de ella como una creación fantástica de hadas.

Oyeron hablar de ella los Conquistadores, cuando sus plantas ávidas de aventuras pisaron las playas vírgenes de América.  Y unos tras otros se lanzaron febrilmente en busca de la ciudad maravillosa, que se decía repleta de oro, plata y pedrerías.
Estaba emplazada se decía en una pequeña isla del lago Nahuel Huapí, circundada por jardines colgantes y guardada por muros cubiertos de esmeralda...
Avisados sus reyes de la proximidad de los conquistadores, y temerosos que la ciudad mítica fuera ultrajada, resolvieron reducirla a cenizas para que no quedara vestigio de ella. Pero un traun pidió y obtuvo de los soberanos la realización de un Hillatún  en reemplazo de aquella resolución. Se realizó éste para pedir a Guinechén hiciera desaparecer la ciudad
intacta, sin dejar huellas, hasta que se alejaran los invasores. Y así, en un Hillatún que no tuvo precedentes, todos los habitantes de ambas faldas de la cadena andina, pidieron fervientemente el milagro.  Y el milagro se hizo. Al finalizar la primera luna del Hillatún, la isla comenzó a hundirse lentamente en las aguas del lago que eran - dice la tradición - límpidas y profundas.
Guinechén, que tanto amó ese pueblo virtuoso, abrió generosamente el lecho del lago donde se sumergió para siempre la ciudad del embrujo...
Y ahí permanece aún intacta, intangible a las manos profanas que tratan de alcanzarla, hasta que desaparezcan los intrusos, para emerger triunfante con sus collares maravillosos, sus coronas de esmeraldas, su palacios de oro y plata y sus jardines encantados de resplandeciente pedrería...

traun: junta de varios sabios.
Mapú: tierra.
Hillatún: rogativa.


FUENTE: http://www.folkloretradiciones.com.ar/superstic_leyendas/


 

jueves, 24 de abril de 2014

"EL CORSET Y LAS FLAPPERS"



Parece increíble pero el desuso de una prenda íntima femenina puede provocar una revolución cultural trascendente e, incluso, puede ser tomado como bandera (valga la osadía) de liberación de género.
El hecho es que una prenda tan tradicional en su uso como el corset, no solo ajustó bien la cintura, creando un estereotipo grotesco de la silueta de la mujer, sino que fue el símbolo del encorsetamiento de la voluntad y el intelecto del grueso de la sociedad femenina por siglos.

El uso del corset tuvo su auge en la llamada era victoriana. Vaya que lo tuvo. Una mujer no era tal sino lo usaba pero más grave que eso fue creer ciertamente que su uso exaltaba los valores estéticos que entonces se tenían como inconmovibles para el ser femenino: su lugar se relegaba a las cuestiones de los “trapos”, cacerolas y parir vástagos. Así las mujeres de la era victoriana eran orondas señoras, rebosantes de “salud” (léase nalgas prominentes, generosos pechos y una prole interminable de críos), facultadas solo para aprender corte y confección, declamación, comportamiento social, criar hijos, estudiar piano y a veces canto. Estamos hablando, por supuesto, de la mujer burguesa. La mujer proletaria no usaba corset, apenas si tenía una vestimenta decente. Su punto de encuentro con la burguesa era su condena sempiterna a la cocina, el tejido, el alumbramiento fecundo de hijos; la mujer proletaria además tenía que sobrellevar otra carga más: trabajar por sueldos miserables en fábricas cuyos dueños las explotaban junto a sus hijos.

Este panorama parecía ser perdurable en el naciente siglo XX. Pero hubo una guerra cruel, extensa, sangrienta: la llamada “Primera Guerra Mundial” o “Gran Guerra”. En los campos de batalla se estrenaron con éxito nuevas armas de exterminio; se llevaron a cabo nuevas estrategias cargadas de sadismo y desprecio por la vida. Cuando terminó la guerra, en Europa y en Estados Unidos las mujeres dejaron de usar corset. De pronto se vio a esa prenda como un símbolo pre-bélico, como un anacronismo. Había ganas de divertirse, de pasarla bien. Eso, sumado a una repentina bonanza económica que surgió en Estados Unidos, trastocó el panorama de la moda y, como veremos, de la mujer como género.

Hubo en este desarrollo otro elemento preponderante que fue disparador de tan simple como significativo cambio: el cine. Cuando en la década del 20 se instala en Hollywood, primordialmente, esa necesidad de liviandad, de desentendimiento de las cosas graves que los ligaba a la preguerra, entonces surge una nueva estrella de cine: LA FLAPPER. La flapper es bailarina, alegre, fumadora, desenvuelta, se corta el pelo a lo garzón y sus faldas se acortan descaradamente hasta arriba de la rodilla. Y algo más: NO USAN CORSET.

Ese estilo desenfadado da pie a que sus seguidoras las imiten. Y en una vorágine de cambios, la mujer abandona el corset, se introduce en ambientes masculinos, comienza a fumar en público y sus vestidos son cortos, increíblemente cortos. Las ligas de moral y de madres de familia no dan a vasto en sus denuncias y protestas, pero las flappers avanzan de todas formas, dejando atrás los corsets, los prejuicios y la hipocresía. La intelectualidad se instala en el universo femenino. Pareciera que el despojarse de esos ropajes que eran símbolo de sumisión y encasillamiento, les otorgan una súbita libertad que les permite expresarse luego de siglos de silencio y dominación.

A la par surgen los primeros electrodomésticos. ¡Señoras ha llegado la general electric¡ todo eso simboliza, sin querer o intencionalmente, la flapper. Es una mujer moderna, que comienza a conchabarse de secretaria, que se vuelca a las universidades, la que se anima incluso a manejar algún modelo ford 27, tan grandes y cómodos. Dorados años 20... Apenas diez años después los avances se detuvieron. Pero a pesar de eso, hubo algo que no claudicó: ninguna mujer volvió a usar corset, salvo aquellas que querían hacerlo libremente.

Y todo por un “trapo” de ropa interior.


Alejandro Cruz